La colección de Hannibal Laguna para el próximo invierno, Black Diamonds, ha impregnado de glamour y savoir fare la primera tarde de la Pasarel.la Barcelona. El creador, que ciñe su propuesta a la noche, viste a la mujer con diseños etéreos de gasas muy fluidas y colas traseras, al estilo de las antiguas divas de Hollywood.
Los vestidos, protagonistas absolutos de la colección y casi siempre coronados por escotes palabras de honor, se rematan delicadamente con sutiles detalles de plumas, cintas de terciopelo y pedrería. Estas últimas, las piedras brillantes, fueron una constante en todos ellos. Laguna las emplea en tirantes, broches o espectaculares collares-joya que hacen las veces de originales cuellos halter.
Los desflecados y los volantes de todos los tamaños decoran los bajos y las faldas de los vestidos que, junto con el omnipresente color verde oliva, creaban un efecto muy orgánico. La siluetas más repetidas han sido la tulipa muy armada, o bien larga y tubular con mucha caída.
En cuanto al hombre, al que el diseñador dedica algunas salidas, Laguna reinterpreta el tradicional traje y el esmoquin, pero introduciendo detalles más rompedores, como el tejido de terciopelo o los zapatos de raso rosa.