
En 1997 Ana Carrasco, cuando todavía era estudiante de farmacia, comienza a diseñar deliciosos accesorios para sus amigos y familiares. Años más tarde, en 2003, y ante el rotundo éxito de sus creaciones, nace la marca Malababa, un proyecto de diseño y confección de complementos cuyo reconocimiento, desde entonces, no ha hecho sino ir en aumento.
Los coloristas accesorios de Malababa –broches, bolsos, cinturones, pendientes y collares- nos transportan a un mundo de imaginación y fantasía. La versatilidad de la marca reside en la variedad de materiales, acabados y temática de cada una de las líneas: desde el estilo romántico hasta el más trasgresor, pero siempre pensados para una mujer femenina y actual.
A mediados de 2003 se inaugura el Malababa Taller en pleno corazón de Madrid donde se lleva a cabo todo el proceso de diseño, creación, fabricación y comercialización de sus complementos. Cada pieza que sale de él se elabora de forma artesanal, lo que le confiere un acabado original y único.
Además, Ana Carrasco presta sus deliciosos accesorios a algunos diseñadores para sus desfiles de Cibeles, como el caso de Macarena Kindelán en su colección otoño-invierno 2002-2003 o Javier Larraínzar, en la edición de Cibeles de febrero de 2005.
Malababa también ha presentado sus delicadas creaciones en ferias como Bisutex o SIMM –Semana Internacional de la Moda de Madrid-, siempre ligadas al mundo de la moda. Actualmente está presente en la feria internacional Bread & Butter, desde su primera edición en Barcelona, que posiciona a Malababa como una marca joven que se sigue consolidando dentro del panorama de la moda actual. Además también han acudido a ferias del sector en EE.UU. y Francia.
En la actualidad, Malababa está presente en más de 100 puntos de venta en España, y exporta con éxito a países como México, Argentina, EEUU o Japón, entre los que suma más de 50 puntos de venta. Sus próximos retos pasan por exportar a Francia y Reino Unido, para lo que ya han contratado a agentes comerciales y de prensa.