
Si hay una empresa que representa el lujo de la alta joyería con nombre español, esa es sin duda Dámaso Martínez. Fundada en 1970 por el patriarca de la familia, Dámaso Martínez, y con sede en la ciudad española de Bilbao, la empresa se caracteriza por creaciones sofisticadas que se transforman en exquisitas piezas de alta joyería que siguen creando, de forma artesanal, esta saga de maestros joyeros.
Especializados en la creación de piezas de joyería en oro, que se engarzan con piedras preciosas y semipreciosas, su colección se declina en las líneas Etruria, Kibanda, Odette, Selenio y Versus.
En la década de los 90 se incorporan a la empresa los herederos, Mónica, Alberto y Ainhoa, y comienza también la expansión internacional, asistiendo por primera vez a la prestigiosa feria de Basilea. El año 2000 marca el inicio de su aventura en el mercado americano, convirtiéndose en habituales de la feria JCK en Las Vegas y apostando por el mercado europeo, gracias a la feria italiana de Vicenza o la feria de los millonarios de Moscú, dirigida al cliente final.
El destello de los brillantes, diamantes y piedras nobles, lleva conquistando durante más de 20 años clientes de todo el mundo, con presencia en las cadenas de joyerías más prestigiosas a nivel internacional, en países como Estados Unidos, Canadá, Emiratos Árabes, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Noruega, Suiza, Portugal, México, Brasil, Chile, Turquía y Grecia, principales mercados para esta empresa familiar, en la que las ventas internacionales suponen un 40% de la facturación total.