
El empresario alemán Eduardo Hugo Heusch fundó Majorica en el año 1890. Su fascinación por las perlas le llevó a impulsar su fabricación artificial y a establecerse en Manacor, pequeña localidad de la isla de Mallorca donde encontró las técnicas artesanas que necesitaba para su proyecto.
En 1952 el químico de origen húngaro Geza Zsolt consiguió dar con la fórmula de la perla artificial. El secreto radicó en el empleo de substancias naturales orgánicas marinas, que permitieron reproducir con exactitud el aspecto de las perlas naturales, logrando además una calidad excepcional. Nació así la perla Majorica, que con el desarrollo turístico de la isla se convirtió en un emblema de la misma, lo que contribuyó a la expansión internacional del producto en mercados como el norteamericano y el japonés.
En la actualidad, con más de un siglo de historia y respaldada por el grupo Saga, Majorica diseña y produce joyas y complementos utilizando como elementos fundamentales las perlas y los materiales nobles. Su estilo es clásico y elegante, con referencias mediterráneas, pero sin perder de vista las tendencias del momento. Sus últimas colecciones conjugan el clasicismo con diseños rejuvenecidos en los que se utilizan nuevos materiales y colores y se presentan nuevas formas de perlas. Todo ello sustentado en el compromiso de la empresa con la calidad, de ahí que cada pieza vaya acompañada de un certificado de garantía internacional.
Majorica produce 25 millones de perlas al año y más de 600.000 de piezas de joyería en su fábrica de Manacor de forma casi artesanal. Las distribuye en sus más de 300 puntos de ventas repartidos por distintas localidades españolas y en 37 países, entre ellos Argentina, Australia, Bélgica, Reino Unido, Japón, Corea o Rusia, entre otros. Especial relevancia tiene para la compañía el mercado estadounidense, que se rindió hace años a su “Spanish Pearl”, y que absorbe más del 7% de las ventas totales de la empresa.