
La empresa Plastimoda, creada en 1981 en Mahón (Menorca), se dedica a la producción de bisutería y accesorios de fantasía para niñas. Sus colgantes, pulseras, sortijas ajustables y horquillas, llenos de colorido y siempre nickel-free, se fabrican con metacrilatos y resinas y presentan acabados muy resistentes. En sus diseños es habitual el uso de materiales que semejan los de la bisutería “adulta”, como las pequeñas aplicaciones que nos recuerdan a los cristales de Swarovski.
Con una plantilla de 15 personas, Plastimoda exporta el 46% de su facturación -principalmente al mercado europeo-, vendiendo directamente al mayorista. Cuenta con un sólido distribuidor en Estados Unidos: la empresa Jelli Jewells, con sede en el estado de Florida.
Los accesorios para niñas y adolescentes de la firma, originales y creativos, han conseguido captar la atención de los mercados más diversos en las ferias profesionales a las que asiste la empresa: Macef y Quark Bijoux (Milán), Asia’s Fashion Jewellery (Hong Kong), Eurobijoux & Accesories (Mahón y Madrid) y Sebime (Madrid).