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A principios de los años 70, los hermanos Fluxá, Pedro y Tomás, crearon un estilo diferente de calzado femenino, que se adaptaba y entendía a la mujer de aquella época. Su producto estrella, “La espadrille Fluxá”, revolucionó los patrones establecidos, durante mucho tiempo.
Pedro Fluxá evolucionó con la mujer de los 70, 80 y 90, sabiendo escuchar, investigar y reflejar en sus diseños las propuestas y tendencias de la mujer que deseaba estar a la última, creando zapatos atractivos, sexys y originales, sin dejar de ser cómodos y urbanos. Por otro lado, Tomás Fluxá hizo de su trabajo en la empresa una búsqueda de nuevos sistemas de producción y gestión, incorporando todos los cambios y novedades en tecnología, modos de trabajo y gestión.
En la actualidad, Fluxá, con más de 1.000 clientes repartidos en cuatro continentes, se ha consolidado como una marca cuya esencia es el diseño diferenciado, con estilo propio y de vanguardia, capaz de desarrollar colecciones completas cada temporada con hormas a la moda, sin olvidarse de la comodidad.
Los principales mercados donde comercializan sus productos son: Italia, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, España, Portugal y Grecia, sin obviar su presencia en países como: Estados Unidos, Hong Kong, Emiratos Árabes, Chile y Ecuador. Asimismo, son expositores habituales de las principales ferias internacionales del sector: Micam (Milán), Asia Pacific Leather Fair (Hong Kong), Moda Calzado (Madrid) y Première Classe (ParÍs).