
Víctor Caparrós empezó montando un pequeño taller de joyería en Barcelona. En 1968 abrió su primer establecimiento en la calle Casp de Barcelona, con el fin de vender directamente las joyas diseñadas por él mismo. En muy pocos años ese pequeño taller se convirtió en empresa, y en 1983 la compañía entró en una nueva fase de expansión con la apertura de un nuevo establecimiento en la calle Enric Granados, esquina con la Diagonal (Barcelona).
La constante inquietud de Víctor Caparrós le ha llevado a superar de forma innovadora e imaginativa las limitaciones inherentes a los materiales y a las técnicas de la joyería. Todo ello gracias a una investigación exhaustiva de las técnicas de trabajo de los metales. Caparrós ha dedicado años al estudio de la creación de tonos más suaves de oro, como el rosa, el gris o el verde, con el fin de conseguir un juego de colores cálidos e integrados que se distingan de la frialdad de los clásicos oro amarillo y oro blanco. La síntesis en la investigación de los metales realizada por Víctor Caparrós es el Omicron, original aleación compuesta por los principales metales preciosos, cuyo tacto especialmente suave y color grafito único ha tenido gran éxito.
Su colaboración con el diseñador de moda Jesús del Pozo, en 1980, le lleva a recoger otro galardón, en este caso el de Mejor Diseñador del Año. Más adelante, Caparrós colaboró con la firma de alta costura Santa Eulalia, de Barcelona. Para ella creó la colección La magia de las nuevas joyas. Su reconocimiento se institucionaliza en 1982, con la visita del papa Juan Pablo II: se encarga a Víctor Caparrós la realización del cáliz que se entrega al pontífice como agradecimiento a su visita a España.
Los diseños de Caparrós dieron el salto al circuito internacional en 1983, cuando tiene lugar su primera exposición en Japón. También en esta época participa con Promostil en el estudio de tendencias futuras, en París. Su participación en la exposición itinerante Gold in Fashion, organizada por la International Gold Corporation, lleva sus creaciones por toda España, Japón, Nueva York, Hawai y Suiza. En 1990 representa a España en la exposición itinerante de joyería The Best of Europe, organizada por DeBeers International. Durante estos años continúa su colaboración con Jesús del Pozo, para quien realiza la joyería de la colección prêt-à-porter de 1984, presentada en la Pasarela Cibeles.
Durante los años ochenta son constantes sus incursiones en el mundo académico, impartiendo conferencias en la Escuela de Arquitectos de Madrid, en la Escuela de Diseño de Barcelona y en el Palacio de Congresos del Principado de Andorra. Asimismo, imparte continuos seminarios organizados por DeBeers en diversos puntos de la geografía española. En 2000 se convierte en el Director de Diseño de las Primeras Jornadas de Diseño de la Diamond Trading Company, realizadas en la sede de J. Walter Thompson de Madrid.
En 1993 presenta en el teatro Teatriz de Madrid la colección Diamantes en movimiento, con la colaboración del ballet de Nacho Duato. Desde ese momento, Diamantes en Movimiento se convierte en el nombre genérico de las nuevas colecciones que se distribuyan tanto a nivel nacional como internacional y que cada año se presentan a los medios de comunicación.
Durante la década de los 90 continúa su expansión internacional, con presentaciones en Japón o encargos del World Gold Council de Nueva York para asesorar el diseño para Centroamérica. Realiza un estudio en México acerca de la estructura industrial y del mercado de joyería y presenta a los medios de comunicación una colección que diseña y crea en México como parte del estudio. Durante esta década se inauguran cinco boutiques Víctor Caparrós en diversas ciudades de Japón (Tokio, Kobe, Kioto y Osaka).
En 1997 empieza a colaborar con otros diseñadores de moda, aparte de Jesús del Pozo: Amaya Arzuaga, Roberto Verino y Devota & Lomba apuestan por sus creaciones para acompañar sus prendas.
Este mismo año, Víctor Caparrós recibe el galardón Catalunya de Comunicación y Relaciones Públicas, en la XVIII Edición de los Premios al Mejor Profesional 2002.
Víctor Caparrós ha recibido numerosos premios a lo largo de su trayectoria. Así, en 1977 DeBeers reconoció su colección de diamantes inspirada en motivos surrealistas. Un año después, también DeBeers reconocío su trabajo, en este caso dentro de la categoría “Solitarios de prestigio”. Más adelante, DeBeers volvería a honrar su trabajo en oroescultura de diamantes. Estos reconocimientos facilitaron el camino para que Caparrós expusiera sus creaciones, como una obra de arte más. En 1979, Víctor Caparrós expone como socio fundador de la Agrupación Orfebres-FAD (Foment de les Arts Decoratives, Barcelona) en la Capilla de Santa Águeda (Ayuntamiento de Barcelona).