
La diseñadora de artículos de piel Elena Benarroch abre su primera tienda en la calle Monte Esquinza de Madrid en 1979. Durante esos años su principal preocupación es la investigación de la materia prima para llevar al límite las posibilidades de las pieles, una constante en su trabajo posterior. En 1980 Benarroch presenta su primer desfile en Madrid. Un año más tarde, abre las puertas su nueva tienda en la calle Zurbarán, 16..
En 1982, la diseñadora tiene la oportunidad de representar a España en la Feria Internacional de Frankfurt, participando en la gala de visones de Emba. Ese mismo año incorpora a su tienda de Zurbarán las prendas de la prestigiosa firma Bottega Veneta junto a las colecciones propias de la diseñadora.
En 1984 Elena Benarroch presenta por primera vez sus creaciones en Tokio. Ese mismo año obtiene el premio la Aguja de Oro, en España, una importante distincción que han recibido diseñadores como Christian Lacroix, Jean Paul Gaultier y Ungaro, entre muchos otros. .
En sus colecciones empieza a empalmar los visones enteros para aligerarlos y rejuvenecerlos y juega con los dibujos geométricos y los distintos colores de la piel. Son años de grandes éxitos para la diseñadora. En 1985 recibe el premio internacional American Legend a la mejor colección del año, momento en el que sus prendas se empiezan a vender en el mercado americano a través de la firma Maximiliam. Por fin, en 1986, Elena Benarroch abre su primera tienda en Nueva York, en Madison Avenue. Ese mismo año desfila en Frankfurt e inaugura la Pasarela Cibeles. Su desfile es el primero en la primera Semana de la Moda de Madrid.
En 1987 recibe el premio de diseño de la revista Cambio 16. Abre entonces su nueva tienda en Monte Esquinza, 24. En sus colecciones empieza a desarrollar los estampados sobre rat musquet, armiño, visón y kalgan. Poco después, introduce las firmas Andrea Pfister y Etro en el establecimiento de Zurbarán, 16, que se convierte en un espacio de accesorios de lujo único en España. Paralelamente realiza una colección de visón para hombre presentada por Miguel Bosé.
1989 es un año de éxito, refrendado por la portada que le dedica la revista Vogue en su edición americana. Al año siguiente Elena Benarroch rompe con el catálogo tradicional y crea con Juan Gatti y Javier Vallhonrat un vídeo para presentar la colección 1990/91. Esta temporada recibe la T de Oro de Telva junto con Prada y Versace, e instala su sede americana en el town house que antes perteneciera a Andy Warhol.
En Elena Benarroch son habituales las incursiones en disciplinas ajenas a la moda. Por ejemplo, en 1993 recibe el encargo de inventar una colección de piel para el 35 aniversario de la muñeca Barbie, y en 1995 diseña un abrigo para Carne trémula, la película de Pedro Almodovar. En 1997, además, presenta una colección propia de joyas, y comienza a colaborar con Jil Sander en la primera colección de hombre de la creadora alemana, una relación que se extendería a la colección de mujer el año siguiente. Ese mismo año se convierte en la única mujer empresaria que aparece en el libro El sueño español, de Javier del Castillo. En 1999 Elena Benarroch celebra su vigésimo aniversario, para lo que elige a su hija Yaël como modelo del catálogo y musa de una colección tan joven como ella.