
23/11/2009
La firma española personaliza sus diseños a los clientes de los centros comerciales más exclusivos del planeta.
En un giro hacia el calzado premium, la firma española de calzado masculino Magnanni ha decidido ofrecer a cada cliente exactamente el zapato que desea. Para ello ha puesto en marcha un “taller viajero” que se instala en los principales centros comerciales del mundo y ofrece coloridos y acabados personalizados.
Bergdorf Goodman, Neiman Marcus o Nordstrom, en Estados Unidos, o Mitsukoshi y Takashimaya, en Japón, ya han contado con su taller Magnanni, y muy pronto lo harán Harvey Nichols (Londres) y El Corte Inglés de Serrano (Madrid).
El taller Magnanni se instala durante dos o tres días en el centro comercial, y pone a disposición del cliente cuatro o cinco modelos en color crema, a modo de lienzo en blanco, que el artesano de la firma personalizará in situ a su gusto. La gama es amplia, con distintas transiciones de color que se adaptan a los requerimientos estilísticos de cada cliente. Hay quien ha pedido un modelo tequila sunrise, naranja con fondo rojizo, o en arriesgado amarillo a tono con su Ferrari.
El par de zapatos está listo en 2-3 horas, si bien la demanda puede ser tan alta que en ocasiones Magnanni se ha visto obligado a terminar el pedido en su fábrica de Almansa para enviarlo al cliente en el plazo de una semana. Cada par de zapatos va acompañado de un regalo, que varía según el mercado del que se trate: en Estados Unidos se ofrece un cinturón a juego, y en Japón, una botella de vino o de aceite de oliva español.
Con sede en Almansa (Albacete), una de las cunas de la industria del calzado en España, Magnanni cuenta con 650 puntos de venta en todo el mundo y su tasa de exportación alcanza el 90%. Su exclusividad y exquisita factura han hecho de la firma un referente indiscutible de calidad y diseño.