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28 febrero 2006
¿Cómo llevan la marca a los mercados internacionales?
Estamos en showrooms como White en Milán y Tranoï en París. A White acudimos en marzo por cuarta vez, y a Tranoï es la segunda vez que asistimos. La persona que nos ha ayudado más internacionalmente ha sido Hortensia de Hütten, en cuyo salón parisino hemos estado presentes durante muchos años. Ella es quien realmente confió en mí hace tiempo.
¿Qué balance haría de la participación en estos showrooms?
El balance es muy positivo, lo que ocurre es que hay que trabajar duro para que tus creaciones lleguen a venderse en otros países. Las ventas internacionales son difíciles, mercados como Italia y Francia son complicados. Estoy satisfecha porque poquito a poco vas haciéndote un mercado gracias a estos eventos.
“La colección refleja la evolución de tu trabajo y tus contradicciones”
Ahora se encuentra inmersa en las presentaciones de su última colección otoño-invierno 2006/07. En ella vemos líneas muy diferenciadas...
Así es, hay tres partes. La primera es informal, más de día, mezclo estampados míos con otros clásicos como el cuadro escocés o el príncipe de gales. Los tejidos y estampados clásicos me encantan, y busco crear un contraste sutil a través de ellos. La segunda parte es más estructurada, limpia y rigurosa, con colores que van del crudo al negro pasando por toda la gama de los grises. Los patrones están muy elaborados y cobra gran importancia el punto, desde el punto roma de lana muy elaborado con nervios y lorzas hasta el punto de viscosa fluido y ligero. La tercera parte es más de vestir y sofisticada, y en ella doy mucha importancia al negro. Ahí aparecen muchos contrastes de tejidos y se mezcla la piel con el punto roma y el voilé de algodón. También combino los estampados con el negro.
En el texto de prensa de su última colección se expresa de forma muy literaria, desarrollando imágenes y sensaciones sutiles en relación con las prendas que la componen...
Nunca pongo título a mis colecciones, pero sí a las imágenes. Al final la colección refleja una evolución de tu trabajo, tus contradicciones, tus intereses, cosas nuevas que te afectan o que vives... Se equivocan cuando dicen que me inspiro en el arte. Pienso en conceptos, y así se refleja en las notas de prensa, donde a veces se leen frases que parecen extrañas pero que para mí tienen mucho significado. Sobre un vestido que tiene un aire masculino, anoto la idea “deseo que los chicos brillen”. “No sin mi sastre” es mi forma de explicar un sastre que presento con un pantalón ultracorto.
En la escenografía de su último desfile cobran gran protagonismo los globos...
Es una idea de José Luis Vicario, un amigo artista que nos suele ayudar en todos los desfiles. Yo me identifico mucho con ellos, me gustaba mucho la idea de que las chicas salieran en las fotos sobre un fondo de globos. Transmiten una sensación de fragilidad y delicadeza y a la vez tienen un elemento de ilusión y ensueño que me gusta.
¿Cómo se ve dentro de cinco años?
Con ilusión y trabajando con las mismas ganas que ahora, que es lo necesario para seguir en la moda. Haciendo todavía cosas que me puedan aportar, como las colaboraciones con Elena Rohner o Juan Antonio López, y con una tienda propia. En definitiva, seguir haciendo lo que me gusta.