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Ras, Alima, Jocomomola, calzado con alma propia

7 septiembre 2005

¿En qué se diferencian esos tres equipos de diseño?

El equipo de Jocomomola se encuentra en Madrid. El diseño de Alima está en Italia, y el de Ras, aquí en Elche. ¿Qué tienen en común las tres marcas? Yo diría que el mismo espíritu de nuestra empresa, que es la innovación y diferenciación del resto. Cada equipo de diseño está en un enclave diferente, para que las fuentes de inspiración no sean las mismas. Cuando Rafa diseña es una evolución de lo que ha visto en el mundo. Viaja constantemente, está en contacto con la calle, lee revistas, hace que su equipo de diseño también viaje y conozca el mundo de la moda... La inspiración puede venir de cualquier lugar del planeta…

Aparte de la marca Jocomomola de la diseñadora Sybilla, ¿ha habido interés por parte de otros diseñadores españoles de renombre en colaborar con Marshoes?

Prefiero no dar nombres, pero efectivamente, ha habido diseñadores que se han acercado a nuestra empresa. Al equipo de diseño le gustaría que estuviéramos haciendo cosas para todo el mundo, porque vemos creaciones de diseñadores jóvenes que nos encantan y nos gustaría estar con ellos, pero para cada diseñador tendría que ser un producto nuevo: un componente nuevo, tecnología diferente, tejidos exclusivos. Esto es un problema para nosotros, puesto que no somos una empresa grande. La inversión es importante. No negaré que tenemos en mente algún diseñador español de moda y que estamos tratando de llegar a un acuerdo. En el pasado trabajamos para grandes marcas internacionales de prèt-à-porter, como Donna Karan, Charles Jourdan, Yves Saint Laurent, Sergio Rossi... pero en 2003 decidimos centrarnos en nuestras marcas.

¿Dónde tienen sus centros productivos?

Somos licitamos [originarios de la ciudad de Elche, en Alicante] y empezamos nuestra producción aquí en Elche, donde se encuentran las fábricas que producen para nosotros. Dos de ellas lo hacen casi en exclusiva, mientras que con otras trabajamos para productos específicos. Hacemos una gama muy amplia de calzado: autoclave, zapatos de madera o mimbre, zapatos pegados, zapatos con aplicaciones… Ello nos obliga a diversificar la producción.

En términos de producción, ¿qué porcentaje se llevaría cada marca dentro del grupo?

Ras es nuestra marca más fuerte, con un 60-65% del total; Alima supone el 25%; y Jocomomola, el 10-15%

Su empresa se caracteriza por la importante vocación internacional: exportan el 95% de su producción. ¿Responde esta orientación internacional a una estrategia determinada?

Sí, nosotros somos netamente exportadores de calzado, desde el principio nuestra idea era vender en todo el mundo, si bien las consumidoras españolas cada vez conocen mejor nuestras marcas y las ventas en España están creciendo. Nos sentimos muy orgullosos de la evolución del mercado español en cuanto a aceptación de nuestro calzado. Pero efectivamente, nuestros volúmenes son muy grandes en el extranjero, si bien en el año 2004 España ha representado el 8% de las ventas.

¿Cuáles son sus principales mercados de exportación de Marhoes?

El primer país donde vendimos con nuestra marca fue Japón, donde tenemos una implantación muy grande. Luego pasamos a Hong Kong, y hoy en día el país donde más vendemos, aunque parezca sorprendente, es Italia. En Francia estamos creciendo muchísimo. Acabamos de abrir un corner en el prestigioso almacén parisino Le Bon Marché, y estamos muy orgullosos.

En esas negociaciones, ¿son ellos lo que llaman a su puerta?

Le Bon Marché ya era cliente nuestro y nos propuso esta idea. Nuestro objetivo es abrir tiendas, pero pensamos más en la imagen, y Le Bon Marché nos da una buena imagen en Francia, donde estamos asistiendo a ferias como Première Classe en París. En 2004 nos centramos en Francia como país objetivo, y es ahora cuando estamos viendo los resultados. Nuestro objetivo más inmediato es potenciar las ventas en el mercado alemán, país donde esperamos poder incrementar nuestra presencia. Es un país que puede consumir mucho calzado nuestro. Ya hemos contratado una oficina en Alemania donde se van a coordinar todas las acciones con la prensa, los representantes y clientes. En el Reino Unido vendemos también bastante, y allí tenemos una oficina de prensa. En Australia tenemos un distribuidor, que ha realizado todo el trabajo de presentación de la marca. Nuestros zapatos están en Australia junto con las principales marcas del mundo. Esperamos recoger pronto los frutos de ese trabajo que empezó en el año 2004.

Nuestro gran reto es Estados Unidos. Hace unos años tomamos la decisión de dejar de asistir a las ferias norteamericanas más importantes (Ffany y Las Vegas), ya que los clientes de estos salones ya nos visitaban en las ferias europeas como GDS o Micam. En ese gran mercado hay que contar con una red de distribuidores. Nuestros clientes en EEUU no son grandes almacenes, son boutiques especializadas que buscan productos que se diferencien del resto. Para el 2006 tendremos algo importante es EEUU si todo nos sale bien, estamos trabajando con ello.

¿Observan grandes diferencias entre las consumidoras de mercados tan dispares como puede ser Japón, Rusia o Australia?

Hacemos una sola colección, no realizamos un producto específico para cada país. Es verdad que hay muchos países que por temas de climatología demandan más un tipo de producto, pero nuestra colección es suficientemente amplia como para satisfacer esas demandas. En el caso de Alemania, nos hemos planteado hacer algo que pueda interesar más a este mercado, como zapato más cerrado. La idea es que, si desarrollamos un producto específico, se incorpore en toda la colección internacional. Japón es un mercado que está funcionando muy bien. Tanto el consumidor como el comerciante japonés reaccionan positivamente hacia todo lo nuevo y creativo. Es un mercado difícil, pero cuando entras y entiendes la mentalidad todo resulta más fácil. Son exigentes y valoran mucho la calidad, pero es un cliente fiel y serio en sus compromisos.

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