Custo, primavera-verano 2008
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5 noviembre 2003
Hablar de Custo Barcelona es hacerlo de una marca que revolucionó el panorama de la moda mundial a través de una prenda tan universal como la camiseta, que la firma convirtió en un objeto de deseo y en el símbolo de un estilo de vida. En un momento en el que el minismalismo imponía el reinado indiscutible del negro y los tonos crudos, las prendas coloristas de Custo plantearon una alternativa que sedujo de inmediato a los mercados internacionales.
Los medios de comunicación, la crítica y los consumidores acogieron con furor su estilo colorista, las atrevidas mezclas de tejidos y la fuerza de sus grafismos, valores que permanecen intactos en sus colecciones más recientes y que son las verdaderas fortalezas de la marca. El éxito fue tan abrumador que la prensa norteamericana comenzó a hablar de un fenómeno al que denominaron “Customanía”. El secreto del imparable ascenso de esta emblemática firma está en haber creado un producto innovador, con un gran nivel de diseño, y una sólida imagen de marca, todo ello respaldado por una rentable estructura empresarial.
Custodio y David Dalmau fundaron Custo Barcelona en 1996, después de una primera etapa como “Custo Line”. El primer acierto de estos emprendedores hermanos fue elegir el nicho donde situar su negocio: el diseño y comercialización de camisetas con una elaboración muy especial a nivel creativo y de formas, un tipo de producto que no existía en el mercado. En una primera etapa, la firma lanzó sus creaciones en el mercado norteamericano, donde sus camisetas pronto despertaron el interés de directores de estilismo, actores y artistas. Las apariciones públicas de este colectivo, enfundado en las coloristas prendas de Custo, fue el desencadenante del éxito comercial de la firma. Pocos meses después, la Semana de la moda de Nueva York invitó a Custo Barcelona a presentar sus colecciones junto a marcas tan emblemáticas como Ralph Lauren, Calvin Klein y Donna Karan.